– REM Visión Amazonía le apuesta al desarrollo de proyectos para la energización rural en
zonas no interconectadas en la Amazonía.
– Comunidades en Caquetá, Guaviare y Vaupés no solo recibirán electricidad, sino que
también participarán en la administración de la red de energía.
– Cinco comunidades serán beneficiadas para mejorar su seguridad alimentaria, tener
acceso a educación y la conectividad.
En la comunidad indígena San José de Cananari, en el departamento
del Vaupés, la noche llega temprano y con ella, el fin de las actividades en el exterior. Pero todo
cambiará cuando, por primera vez, se celebre un partido de fútbol, en una cancha iluminada en
la noche.
En Colombia, el acceso a la energía sigue siendo una barrera en muchas regiones rurales,
especialmente en el bioma amazónico. Para enfrentar este desaHo, el Programa REM Visión
Amazonía está apoyando la creación de cinco comunidades energé=cas en los departamentos de
Caquetá, Guaviare y Vaupés, de acuerdo a los lineamientos de los Ministerio de Minas y Energía,
y, Ambiente y Desarrollo Sostenible.
Estas iniciativas buscan proporcionar acceso a energía limpia y sostenible a comunidades
indígenas y campesinas, fortaleciendo su desarrollo productivo y su calidad de vida.
¿Qué es una comunidad energética?
Es un programa del gobierno a través del Ministerio de Minas y Energía y el Ins=tuto de
Planificación y Promoción de Soluciones Energéticas para Zonas No Interconectadas -IPSE-,
donde, básicamente, las comunidades energéticas son organizaciones de personas que se juntan
para generar y usar su propia energía de manera eficiente. En lugar de depender totalmente de
fuentes externas, aprovechan recursos renovables como la energía solar o la biomasa, entre otras
fuentes no convencionales de energía renovable, adaptando las soluciones a sus necesidades.
En este proceso, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, a través del Programa REM
Visión Amazonía, impulsa y financia la identificación de cinco comunidades energéticas con
campesinas e indígenas en la Amazonía colombiana, priorizando los Núcleos de Desarrollo
Forestal y otras comunidades donde ha intervenido desde su inicio en 2016 el programa REM
Visión Amazonía.
Para REM Visión Amazonía, la implementación de este modelo en la Amazonía responde a la
necesidad de garantizar una transición energética justa, asegurando que las comunidades locales
tengan un papel activo en la adopción de tecnologías limpias, para mejorar su modelo produc=vo,
además que con=nuén en su desarrollo económico con la apuesta de conservación de los
bosques.
Cinco proyectos, cinco realidades
Cada comunidad beneficiada por el proyecto presenta necesidades y usos energéticos distintos,
por lo que las soluciones han sido diseñadas de acuerdo con sus condiciones geográficas,
culturales y productivas.
Estos proyectos están en proceso de planificación y estructuración.
1. Taraira, Vaupés
Instalación de un sistema energético que permitirá la electrificación de la comunidad indígena y
fortalecerá actividades productivas.
2. San José de Cananari, Vaupés
Allí, la energía permitirá mejorar la cadena de frío para la conservación de alimentos y garantizar
acceso a internet en una comunidad ubicada a 10 horas en lancha del punto más cercano.
3. Peregrinos, Caquetá
Desarrollo de transporte fluvial eléctrico para reducir el impacto ambiental y mejorar la
conectividad para el turismo y la conservación del ecosistema.
4. NDFyB Los Puertos, Guaviare
Implementación de sistemas que generarán energía a partir de residuos del aserradero local
(biomasa), promoviendo el uso sostenible de los recursos naturales.
5. NDFyB Agua Bonita, Guaviare
Instalación de infraestructura de refrigeración para la conservación de productos para la cadena
láctea en un modelo de reconversión ganadera.
Las comunidades energéticas, además de promover la energía sostenible en comunidades que
habitan la Amazonía colombiana, han logrado lo que por años ha sido un desaHo estructural en
el país: garantizar electricidad en zonas no interconectadas al Sistema Nacional.
Pero lo realmente sorprendente no es solo la llegada de la luz, sino cómo las comunidades han
abrazado la tecnología.
“Haber descubierto comunidades indígenas que se adapten rápidamente a la tecnología y uno
daría por hecho que como están tan lejos y no tienen acceso, no saben, pero ellos conocen, saben
lo que quieren, y poder involucrar este tipo de soluciones abre las expectativas de que se puede
ampliar el proceso a una Colombia que no está conectada”, señala Carolina Rodríguez, directora
de consultoría Corporación EMA, entidad participante de la iniciativa.
Uno de los mayores desaHos del programa ha sido diseñar soluciones energéticas que respeten
las tradiciones locales.
En las comunidades indígenas, por ejemplo, el casabe es un alimento fundamental, pero su
preparación requiere una cocción específica que no se puede realizar en cualquier =po de fogón
o estufa.
“Nosotros pensamos inclusive en la oportunidad de involucrar cocinas eficientes, pero ellos
=enen su fogón, sus recipientes, su forma de preparación del casabe, que no puede fácilmente
remplazarse por una estufa eficiente cualquiera”, explica Rodríguez.
El equipo detrás del proyecto rápidamente se dio cuenta de que las estufas convencionales de
bajo consumo no pueden reemplazar los métodos tradicionales de cocción.
“Y yo les preguntaba qué pasaría si yo les coloco un fogón diferente, y respondieron que no les
sirve por el tamaño de la plancha en la que se prepara el casabe”, agrega.
Este =po de detalles han llevado al equipo del programa REM Visión Amazonía y Corpo Ema a
llevar las energías renovables con un foco en la iden=dad cultural de las poblaciones.
“Adaptar ese =po de tecnologías a una metodología autóctona. Uno debe defini=vamente revisar
si es per=nente o no, porque en vez de hacer una acción con beneficio, lo que puede hacer es
una acción con daño”, acota la directora de consultoría Corporación EMA al medir variables como
la apropiación de una nueva tecnológia.
Energía para vivir la vida
En Colombia se =ene la impresión de que las comunidades indígenas son pueblos aislados del
desarrollo, desconectados del mundo moderno. Pero la realidad es otra.
Cuando se habló de qué hacer con la energía, la respuesta no fue solo neveras o herramientas
agrícolas. También querían conectividad, hacer transferencias bancarias, escuchar música y hasta
jugar fútbol en la noche.
“Las soluciones energé=cas deben responder a las realidades locales. No se trata solo de llevar
electricidad, sino de entender qué =po de energía necesitan y cómo la van a usar”, asevera Darío
Mayorga, director ejecu=vo de Corpo EMA.
Al final, la electricidad no es solo un tema técnico, es una forma de hacer la vida más práctica y
entretenida para estas comunidades.
La huella de las comunidades energéScas
Estos proyectos para que a través del IPSE llegue la electricidad en las cinco comunidades
beneficiadas por REM Visión Amazonía ha permi=do mejorar la seguridad alimentaria, ampliar
las oportunidades de educación y comunicación, y generar condiciones para un desarrollo
produc=vo más sostenible.
Además, el reconocimiento que el programa ha ganado en estos territorios ha generado el interés
de nuevas comunidades que quieren sumarse al programa.
“En muchos casos, no es el Estado el que impone la electrificación, sino las mismas comunidades
las que buscan ser parte del proyecto. Esto demuestra que hay un interés real en adoptar
soluciones energéticas sostenibles”, destaca Carolina Rodríguez.
Con estos avances, REM Visión Amazonía no solo está conectando la Amazonía con energías
limpias, sino que también está sentando las bases para un modelo de desarrollo sostenible que
podría replicarse en otras regiones del país que aún permanecen desconectadas del sistema
eléctrico.